Las
atalayas
Valmojado
se halla en el punto medio de un camino de origen medieval,
a caballo entre las fortalezas musulmanas de Alamín (río
Alberche) y Olmos (río Guadarrama). Es por ello que su comarca
está salpicada de elementos que plantearían una hilera de
atalayas defensivas, posiblemente construidas en la época
del califa `Abd Al-Rahmán III y reutilizadas en épocas posteriores
como fortines jurisdiccionales (Segovia, Alamín, Maqueda,
Casarrubios, Toledo), palomares o majadas para pastores.
Aparte de las referencias toponímicas que quedan en la zona
(El Castillejo, Palomares, La Atalaya, Buzarabajo, La Torre),
aún persisten dos ejemplos físicos. Son los ubicados en
Valmojado y Casarrubios del Monte (Camino Real) y cuya visibilidad
es todavía directa.

Las
Quinque Fontes
Se
trata de cinco fuentes situadas en las principales vías
de acceso al Puerto de Ganados: El Caño Viejo, el Caño de
La Salud, el Caño de La Teja, el Caño Delgado o de Méntrida
y el Caño Fresco. Sus aguas están documentadas desde hace
8 siglos y son traídas desde veneras lejanas. Alguna de
sus conducciones subterráneas, como la del Caño Viejo, tiene
más de un kilómetro de longitud.

Santo
Domingo
La
iglesia de Santo Domingo de Guzmán se erigió en estilo gótico-mudéjar,
pudiendo datar del último tercio del S. XV, al igual que
la parroquial de El Álamo (Madrid). Es posible que fuera
el Señor de Casarrubios, don Gonzalo Chacón, quien ordenase
su edificación en el mismo lugar donde había establecido
una horca, coincidiendo con la época en la que se fundó
el primer Concejo de Valmojado (1468-1475). El templo ha
sufrido muchas transformaciones en el último siglo, conservando
únicamente los paramentos inferiores de su torre, algunos
muros traseros y una pila gótica de agua bendita. En el
interior de la iglesia pueden observarse interesantes tallas,
como la de Santa Ana, el Cristo del Amparo, la Virgen del
Carmen -obra del Padre Carmelita Fr. Joseph Ortiz Delgado-
o San Juan Bautista, donadas las dos últimas en 1748 por
uno de los hijos ilustres de Valmojado, don Juan Evaristo
de Villarreal.

Las
cuevas
En
el S. XVIII, un sainete de Ramón de La Cruz ya destacaba
las cuevas como un elemento imprescindible en cualquier
vivienda de la Villa. Valmojado, como muchos municipios
de Castilla, está horadado por un laberinto subterráneo
de grutas artificiales, a través del cual una persona podría
cruzarse el casco de punta a punta sin ser visto. Su origen
es indeterminado, pero se utilizaron desde la época tardo-medieval
para almacenar en ellas el vino, el aceite, restos de la
matanza, etc. Fueron usadas también para refugio de personas
civiles en tiempos de guerra.
